jueves, 15 de junio de 2017

Mundo viejuno (XXXVII)



Antes, en los bares se podía encontrar uno a la gente más inesperada... 


9 comentarios:

  1. Pues si, yo me encontré una vez a Clint Eastwood.

    Qué matices le saca a la armónica. Un maestro. No le sobra (ni le falta) ni una nota, como a algún otro.

    Saludossssssssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, Bab. Y compusiste una canción sobre ello. Y la incluiste en un recopilatorio, y me concediste el honor de hacer la presentación... Ay, esa memoria..

      Un maestro,sí. Lástima que al parecer los armonicistas han pasado de moda. No se oye una armónica ni por casualidad, hoy en día.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Yo aún diría más: Stunning!, que queda muy sajón.

      Eliminar
  3. Esta canción parece nacida en los campos de algodón (por decir algo que conozco). Es profunda y sensible, casi recitada, casi cantada... No se puede negar que el cantante pone el alma en ella... Una joya (también me la voy a apuntar).

    Saluddos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, Sara. Esto es blues del desván, tradicional con todas las de la ley. Los grandes maestros del blues clásico suenan como si hubiesen estado toda la vida a nuestro lado.

      Eliminar
  4. Esto escribí en Sinfonía Azul de tu artista de hoy:
    "Un tipo raro Rice Miller, al que desde ahora llamaré Sonny Boy Williamson II. Su pinta excéntrica en las imágenes de su gira europea -con su barba de chivo, sus trajes oscuros, su bombín- lo hacen más parecido a un enterrador de película del Oeste que a un cantante de gran éxito y adorado por los adalides del blues blanco. El mismo Miller se preocupo de dejar en tinieblas muchos datos primordiales de su vida. Pudo haber nacido entre 1897 y 1912, aunque en su lápida aparece como fecha 1908, y procedía de una familia de aparceros agrícolas. En los 30 actuó con el seudónimo de Little Boy Blue y compartió escenario con todos los grandes del Delta, incluyendo a Robert Johnson. En 1941 se "rebautiza" y se convierte en un personaje fundamental en el mundillo del blues gracias a su famosísimo programa donde debutarán gente tan fundamental como Elmore James. Temas como Nine Below Zero, Help Me, Eyesight to the Blind, One Way Out o Bring It on Home lo hicieron ser en uno de los grandes compositores del género en los 50 y convertirse en uno de los ídolos indiscutibles para la generación del blues británico en los 60. Aquel hombre, acostumbrado a los pequeños clubs y tugurios de su tierra natal, quedó absolutamente deslumbrado cuando en su primera gira europea en 1963. le resultaba asombroso comprobar que allí podía actuar en grandes teatros y pabellones, alojarse en los mejores Hoteles y ser solicitado para grabaciones por los jóvenes músicos británicos: The Animals, Eric Clapton, Jimmy Page etc... Cuando volvió a su tierra le costó Dios y ayuda convencer a sus paisanos de que había recorrido mundo y conocido a grandes personalidades. En realidad, le costó mucho volver a su tierra donde era un negro más y como tal, debía soportar los latigazos de la discriminación racial. Pero lo hizo, quizás sabiendo que le quedaba poco tiempo de vida, aunque eso sí, agradecido como era a su tierra de acogida, adoptó para siempre la vestimenta de un verdadero "gentleman british": desde el bombín a los pies.
    Extraño y endiablado mundo, el mundo del blues."

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no hay nada que añadir, herr doktor. Estamos ante uno de los monumentos al blues de toda la vida, así que...

      Eliminar
  5. Bueno, sí: da un poco de pena esa vuelta de los bluesmen a su país natal, a enfrentarse de nuevo con el ninguneo que sufrían en su propia casa. Este gente no me extraña que flipase con los europeos...

    ResponderEliminar